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Este verano, vuelve a ti: cuando observar, sentir y conectar te liberan


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Verano. Tiempo de sol, de cielos abiertos, de piel al aire.También puede ser tiempo de pausa, de silencio, de volver a escucharte... si te atreves.

Porque parar en verano no siempre es sencillo. A veces, cuando se acalla el ruido de la rutina, emerge lo que llevamos tiempo evitando: emociones, memorias, respuestas automáticas que siguen operando como si fueran verdades absolutas. ¿Te ha pasado?

En SAVAM lo decimos a menudo: tus respuestas no te definen.Estás condicionado. Todos lo estamos. Y sin embargo, en ese espacio de conciencia que aparece cuando miras hacia dentro sin juicio, hay libertad.


El verano como espacio para observar(te)


Estamos tan acostumbrados a reaccionar sin pensar, a ir en piloto automático, que muchas veces confundimos lo que sentimos con lo que somos. Pero no eres tu miedo. No eres tu enfado. No eres tu juicio.Todo eso forma parte del sistema de supervivencia que has aprendido, pero tú eres mucho más.

¿Qué pasaría si este verano, en lugar de buscar escapar de lo incómodo, te acercaras a ti con suavidad?¿Qué pasaría si observaras tus respuestas sin intentar corregirlas, solo para comprender de dónde vienen?

Eso ya es un acto de valentía. Y también de amor.


No estás solo (ni sola)


Cuando miramos hacia dentro con honestidad, puede asomar cierta soledad. Pero no estás solo. Ni loca. Ni roto.Formas parte de un tejido mayor. De una trama humana, sensible, imperfecta y hermosa.


Tú también perteneces.


El sufrimiento se hace más llevadero cuando dejamos de cargarlo en silencio.Cuando te permites sentir lo que sientes, sin esconderlo, sin juzgarlo, algo se abre. No es magia. Es biología, es psique, es alma.


Un pequeño ejercicio para este verano (estés donde estés)


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El ejercicio de la pausa y la conexión:


  1. Párate. Elige un momento del día para estar en silencio 5 minutos. Puede ser al amanecer, al atardecer, en la playa, en una plaza, en tu habitación.

  2. Observa. Lo que sientes, lo que piensas, sin cambiar nada. ¿Qué parte de ti está activa hoy? ¿Qué emoción domina?

  3. Reconoce. “Esto que siento no soy yo. Es parte de mí, pero no me define”.

  4. Conecta. Mira a tu alrededor y busca algo que te recuerde que formas parte de algo más grande. Una nube. Un árbol. Una mirada. Respira ahí.


Una actitud distinta cambia tu forma de estar en el mundo


En SAVAM acompañamos desde ahí: no a eliminar lo que duele, sino a mirarlo con otra actitud.Una actitud que no niega, no empuja, no fuerza.Una actitud que sostiene, comprende y, poco a poco, transforma.

Este verano, permítete ser: No perfecta. No en control. No sin heridas, sino real, presente y conectada contigo y con el todo.

 

 
 
 

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